martes, 17 de marzo de 2015

Caza de animales exoticos






La caza ilegal de animales en peligro de extinción, caza en periodos prohibidos tales como la época de apareamiento y reproducción de los animales. El TRÁFICO ILEGAL, ya sea de órganos, personas, animales, medicamentos, plantas, drogas, etc., se refiere a un acto de transporte y venta de ellos sin autorización legal.

En la actualidad la extinción de especies animales no está relacionada con la escasez de alimentos. El hombre es su principal enemigo con acciones violentas directas, como el comercio ilegal de especies salvajes y la caza, o indirectas como la introducción de especies exóticas que compiten por los recursos con animales nativos y
principalmente la destrucción de los hábitats naturales.

Algunos países poseen leyes que protegen, generalmente en un grado ínfimo, a diversos a pasividad de los gobiernos las industrias relacionadas con la caza indiscriminada y el tráfico de animales va en aumento.

Al existir grupos inescrupulosos que se dedican a la caza furtiva e ilegal de ejemplares animales, pero los controles ideados hasta el presente son insuficientes, a la hora de detener el creciente deterioro de la biodiversidad.

El comercio de vida silvestre no es un simple problema que preocupe a unos cuantos fanáticos que defienden a los animales, sino que es un problema ambiental, que involucra el futuro de la supervivencia de la vida en la Tierra.
Se calcula que más de 15.000.000 de pieles se venden al año principalmente de nutrias, zorros, osos, castores, focas, leopardos, visones, martas y chinchillas. Por otra parte se estima en  10.000.000 de pieles de reptiles entran en el circuito de venta clandestina.
Peces, ardillas, armadillos, monos, loros, camaleones y aves coloridas, son capturados sólo para ser vendidos como mascotas exóticas.
Los principales perjudicados por el hombre son:
El oso panda.
El cocodrilo
del Nilo.
El águila imperial ibérica.
Las tortugas marinas.
Los gorilas de montaña.
El guacamayo escarlata.
El lobo marsupial australiano.
El manatí.
El rinoceronte.
El tráfico de animales protegidos es el tercer negocio más lucrativo del mundo, sólo superado por las ganancias que proporcionan las armas y las drogas. Miles de especies exóticas se trafican desde países subdesarrollados hacia los países ricos, en un comercio ilegal que genera ganancias sólo superadas por el tráfico de drogas y de armas. Se trafica con los mismos animales o con productos derivados de esos animales, como pieles, colmillos o plumas. Muchas especies se encuentran amenazadas, como los grandes simios, los lémures o las tortugas de mar. Y existen otras en peligro de desaparición, como delfines, lobos o nutrias.

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